Turner fue uno de los primeros artistas en tomar la Naturaleza como modelo y referencia en el arte de la pintura. Su deriva no fue romántica sino que partía del Empirismo, esto es, filosofar acerca de la verdad en función y con referencia a lo que nos encontramos y descubrimos en la Naturaleza. Fue tan interesante, incluso hermoso, lo que se halló en este rumbo que se llegó a acuñar el concepto de Sublime al viaje que se hacía hacia la mirada profunda de la Naturaleza. Carlos Villanueva trabaja con esa mirada maravillada y deslumbrada de nuestro mundo. El color aparece como un desgarro de tonos y valores por donde discurre la referencia circunstancial de un hecho. Desde el tren moderno hasta el sempiterno sol que a su vez puede referirse a la conocida estación de metro madrileña. Pero si hacemos una lectura estratigráfica de su trabajo y nos introducimos mentalmente en ese tren que él nos presenta, el espacio aparece en esa fragmentación que el artista aplica. Desde la velocidad la concepción del espacio varía, al recibirse en fragmentos de tiempo pequeños, las diferentes imágenes golpean nuestra retina. Así cobra sentido títulos tan enigmáticos como cuando Carlos Villanueva titula una de sus obras “Tercer espacio”.
-EXPOSICION COLECTIVA, “Galeria, Fundación ARTECOVI” para la fundación Casa de America de España,Madrid,año 2007.

Mariano de Blas
Critico de arte, periodista y Catedratico de la facultad de Bellas Artes de la
Universidad Complutense de Madrid.
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